Esta conmemoración es un tributo a la multitud de almas que alcanzaron la unión transformante con Dios a través del camino carmelitano.
Honramos a quienes hicieron de su vida una continua oración de amistad y trato íntimo con Cristo, caminando por la vía de la negación de sí y el desprendimiento total.
Bajo el amparo de la Virgen María, Flor del Carmelo, estos santos nos recuerdan que la cumbre de la santidad reside en la inabitación divina y en hacer de todo acto un canto de amor, buscando siempre que “sólo Dios baste” (Santa Teresa de Jesús).
y que el alma se halle en esa “soledad de amor herido” (San Juan de la Cruz) que fecunda la Iglesia.
🖼️- Juan Carreño de Miranda, 𝙎𝙖𝙣𝙩𝙤𝙨 𝘾𝙖𝙧𝙢𝙚𝙡𝙞𝙩𝙖𝙨 𝙗𝙖𝙟𝙤 𝙚𝙡 𝙖𝙢𝙥𝙖𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙉𝙪𝙚𝙨𝙩𝙧𝙖 𝙎𝙚ñ𝙤𝙧𝙖 𝙙𝙚𝙡 𝘾𝙖𝙧𝙢𝙚𝙣, ha. 1655.


